Manuel Rodriguez Diaz
Tenemos los mismos pies, las mismas manos; pensamos diferente, pero todos pensamos; queremos alcanzar cosas, ilustrar la idea de nuestro paso por el mundo. Y toda idea es valiosa, y toda cosa por alcanzar bien merece el intento.
Sin embargo, yo miro mi idea dibujada en un cuaderno y después miro la tuya, comparo y si la mía me gusta más, quiero que la tuya sea borrada y que tomes mi idea como ejemplo para tu imagen; si me parece mejor tu visión te señalo hacia un lado para que voltees, para tomar un segundo que requeriré para calcar tu dibujo. Ves a los lados: aquel parece más alto que tu, acaso aquella mujer no es del color de tu madre, acaso hablan, aquellos dos de más allá, de una manera extraña. Tú dices: yo vivo aquí, soy hijo de fulano y zutana, esta es mi tierra, esta es mi familia. Come lo que comemos, viste como vestimos, habla como hablamos, compra como compramos, piensa lo que pensamos y tal vez seas parcialmente adoptado como uno de los nuestros.
Llegamos a tu país, te convencemos. No recojas fruta de esos árboles, no comas esa carne, ese pescado, que consigues así, tan fácil. Labra tu tierra y siembra esta planta que dará tela, véndenos la tela que te pagaremos con dinero con el cual nos comprarás fruta, carne y pescado. No bailes y pienses, sólo baila, para poder clasificarte como bailador. Si naciste en Talpatria, pon cara de ser de Talpatria, para poder reconocerte. No bebas vino si no naciste en el país de los vinos. Si eres latino, haz todo lo que puedas para no diferenciarte de otro latino. Si eres español grita ole. Si pasas de los cuarenta apréndete los hábitos de los cuarentones, que podemos enseñarte si no los conoces. Si escribes y eres “joven”, escribe como un escritor “joven”. Ya sabes, para poder clasificarte.
Los mismos pies, las mismas manos, la misma idea redonda del mundo que ronda no sabemos si al derecho o al revés. Pero el miedo al otro sigue tan como si nada. La necedad histórica se hace histérica cíclicamente. La Verdad tal vez se reirá de sus tantos autoproclamados dueños. Hoy miramos guerras actuales escuchando promesas de guerras futuras que se lanzan como si tal cosa, desandando miserablemente vaya usted a saber cuantos caminos de evolución. Hoy que salvamos distancias en instantes, no damos un paso en firme para ser más dignos, más sabios, más gente, mejores.
Con los mismos pies y las mismas manos, construimos muros, visibles o no, para que no escapen los que hemos liberado de algún oprobioso opresor que los mantenía encerrados detrás de un muro. Con los mismos pies y las mismas manos alzamos o derribamos al que pretende crear con sus pies y con sus manos. Declaramos como historia o falsedad el pasado según nos interese hoy. Desviamos la vista ante aquel que reza, si militamos en el Dream Team de la ciencia. Descalificamos los registros sanitarios si somos soldados de la "nueva era". Siempre divididos, siempre dividiendo.
Seguimos enseñando a ahondar las diferencias generación tras generación, negando una y otra vez que viajamos todos en el mismo barco. Los mismos pies y las mismas manos, son lo que estamos quebrando.
Texto publicado en diferentes medios electrónicos y tradiconales desde el año 2001 con permiso del autor, y también sin autorización en una página web llamada barcelona.indymedia.org a quienes agradezco que finalmente la han retirado de su sitio.
http://www.poemasyrelatos.com/relatos_cuentos/101_los_mismos.php?Autor=1778
http://www.ariadna-rc.com/numero15/el-laberinto/el-laberinto2.htm
http://barcelona.indymedia.org/newswire/display/162985/index.php
Tenemos los mismos pies, las mismas manos; pensamos diferente, pero todos pensamos; queremos alcanzar cosas, ilustrar la idea de nuestro paso por el mundo. Y toda idea es valiosa, y toda cosa por alcanzar bien merece el intento.
Sin embargo, yo miro mi idea dibujada en un cuaderno y después miro la tuya, comparo y si la mía me gusta más, quiero que la tuya sea borrada y que tomes mi idea como ejemplo para tu imagen; si me parece mejor tu visión te señalo hacia un lado para que voltees, para tomar un segundo que requeriré para calcar tu dibujo. Ves a los lados: aquel parece más alto que tu, acaso aquella mujer no es del color de tu madre, acaso hablan, aquellos dos de más allá, de una manera extraña. Tú dices: yo vivo aquí, soy hijo de fulano y zutana, esta es mi tierra, esta es mi familia. Come lo que comemos, viste como vestimos, habla como hablamos, compra como compramos, piensa lo que pensamos y tal vez seas parcialmente adoptado como uno de los nuestros.
Llegamos a tu país, te convencemos. No recojas fruta de esos árboles, no comas esa carne, ese pescado, que consigues así, tan fácil. Labra tu tierra y siembra esta planta que dará tela, véndenos la tela que te pagaremos con dinero con el cual nos comprarás fruta, carne y pescado. No bailes y pienses, sólo baila, para poder clasificarte como bailador. Si naciste en Talpatria, pon cara de ser de Talpatria, para poder reconocerte. No bebas vino si no naciste en el país de los vinos. Si eres latino, haz todo lo que puedas para no diferenciarte de otro latino. Si eres español grita ole. Si pasas de los cuarenta apréndete los hábitos de los cuarentones, que podemos enseñarte si no los conoces. Si escribes y eres “joven”, escribe como un escritor “joven”. Ya sabes, para poder clasificarte.
Los mismos pies, las mismas manos, la misma idea redonda del mundo que ronda no sabemos si al derecho o al revés. Pero el miedo al otro sigue tan como si nada. La necedad histórica se hace histérica cíclicamente. La Verdad tal vez se reirá de sus tantos autoproclamados dueños. Hoy miramos guerras actuales escuchando promesas de guerras futuras que se lanzan como si tal cosa, desandando miserablemente vaya usted a saber cuantos caminos de evolución. Hoy que salvamos distancias en instantes, no damos un paso en firme para ser más dignos, más sabios, más gente, mejores.
Con los mismos pies y las mismas manos, construimos muros, visibles o no, para que no escapen los que hemos liberado de algún oprobioso opresor que los mantenía encerrados detrás de un muro. Con los mismos pies y las mismas manos alzamos o derribamos al que pretende crear con sus pies y con sus manos. Declaramos como historia o falsedad el pasado según nos interese hoy. Desviamos la vista ante aquel que reza, si militamos en el Dream Team de la ciencia. Descalificamos los registros sanitarios si somos soldados de la "nueva era". Siempre divididos, siempre dividiendo.
Seguimos enseñando a ahondar las diferencias generación tras generación, negando una y otra vez que viajamos todos en el mismo barco. Los mismos pies y las mismas manos, son lo que estamos quebrando.
© Manuel Rodriguez Diaz
Texto publicado en diferentes medios electrónicos y tradiconales desde el año 2001 con permiso del autor, y también sin autorización en una página web llamada barcelona.indymedia.org a quienes agradezco que finalmente la han retirado de su sitio.
http://www.poemasyrelatos.com/relatos_cuentos/101_los_mismos.php?Autor=1778
http://www.ariadna-rc.com/numero15/el-laberinto/el-laberinto2.htm
http://barcelona.indymedia.org/newswire/display/162985/index.php

